¿Qué ocurre "cuando el viento deja de soplar"?, es una fantasía, es la explicación necesaria, es ... un mundo aparte, porque "cuando el viento deja de soplar", comenzamos a escribir y leer.
sábado, 7 de febrero de 2015
miércoles, 4 de febrero de 2015
Cometemos el error de pelearnos unos con otros, como si nuestros caminos, o nuestros destinos, fueran distintos. Cometemos el error y a veces bloqueamos las salidas, por no reconocer que no todos podemos estar con todos, que cada uno somos cada quien y cada cuyo, que por que somos humanos somos distintos, que eso es lo que nos distingue, entre otras cosas, del resto de seres vivos.
Dos railes sobresalen en la nieve. Ella es la incomprensión, los defectos, el egoísmo, ... lo que nos enfrenta. Y los railes somos nosotros, paralelos hasta el infinito, no sabemos que por debajo estamos unidos, porque toda la basura que, como la nieve, cubre las traviesas, impide reconocernos el uno en el otro.
¿Tendremos que esperar hasta la primavera para verlo?, tal vez si. Pero si el calor de nuestra intensa humanidad triunfara, la nieve se derretiría, arrastrando todo lo negativo que en su aparente belleza se oculta, dejando ver el travesaño que nos une.
El calor de una mano extendida ...
domingo, 25 de enero de 2015
La guerra nos perjudica a todos. Porque es al antítesis de la vida, la antítesis del sentimiento de hermandad entre los hombres y mujeres, la antítesis de la solidaridad, amistad, amor, ...
La guerra provoca la muerte de millones, el odio de otros tantos, la pobreza de todos, salvo de los que se hacen ricos y poderosos con la guerra.
Defender la paz es defender la vida. Quien no está contra la guerra, no puede presumir de defender la vida, porque la guerra es la pena de muerte legalizada.
Lucía, la protagonista de CUANDO EL VIENTO DEJA DE SOPLAR, conocía los horrores de la guerra y por eso era voluntaria. Y por eso también, dejó su vida atada a una lucha generosa.
martes, 20 de enero de 2015
"El tiempo pasa, y nos vamos poniendo viejos ..."
Siempre que una puerta se cierra, se abre una ventana. Eso dicen. Incluso que la ventana se convierte en puerta, en portalón, en gran paseo que nos enseña una nueva realidad.
¡Por Dios, que pongan una luz en lo alto de la puerta!. ¡Qué se distinga en la noche!. Para no perdernos.
No sea que la ilusión se diluya y perdamos la oportunidad.
Una luz, tan solo una luz. Una señal que deslumbre en la oscuridad, que permita al perdido encontrar el camino, que permita a la ausente hallar la senda. La negrura es la pena, la claridad, la alegría.
Camina, vida mía, hacia la claridad, que detrás de la puerta te espero desnudo.
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