"... Patricia
se apoya sobre sus codos mientras se recoloca el revuelto cabello y yergue
medio cuerpo en la cama, boca abajo, sin volverse, los pechos le quedan al
aire, colgando, atrayendo la mirada de Jaime, que los repasa sin disimulo,
volviendo a gozar con la vista de lo que ya ha saboreado ..."
